Aunque la croqueta nació en Francia (se dice que el chef de Luis XIV la popularizó en el siglo XIX a partir de la palabra croquer, que significa crujir), España la adoptó, la mejoró y la convirtió en un emblema indiscutible de su cocina tradicional de aprovechamiento.

La Perfección de la Bechamel y el Ibérico
En Restaurante Recaredo nos tomamos muy en serio el arte de la croqueta. Nuestras Croquetas de Ibéricos (servidas en generosa ración de 8 unidades) son el resultado de horas de mimo y una bechamel trabajada lentamente hasta alcanzar la cremosidad extrema.
El relleno rebosa sabor gracias al jamón ibérico de primera calidad, pero le hemos dado nuestro propio giro incorporando trocitos de torrezno y cebolleta. Esto aporta un contraste crujiente adicional y un perfil de sabor rústico y profundo que te obligará a cerrar los ojos al probarlas.
El secreto: Una buena croqueta debe ser resistente por fuera, con un rebozado dorado y crujiente, pero casi líquida y ardiente por dentro. ¡Ven a comprobar si las nuestras superan la prueba!