La carne de cerdo es un pilar fundamental en nuestra dieta y cultura, pero hay un corte que destaca sobre los demás por su ternura y escasez: el solomillo. Al tratarse de un músculo que apenas trabaja a lo largo de la vida del animal, su carne es increíblemente tierna y jugosa, libre de vetas de grasa excesivas.

Cítricos y Carne: Un Matrimonio Perfecto
En nuestra carta, queríamos ofrecer una alternativa fresca a los guisos tradicionales. Así nace nuestro Solomillo de Cerdo a la Naranja. Cortamos el solomillo en medallones perfectos y los sellamos para conservar sus jugos. Luego, los bañamos en una delicada y brillante salsa de naranja que equilibra el plato con notas cítricas, dulces y sutilmente ácidas.
Lo servimos sobre una cama de clásicas patatas parisinas (esas irresistibles patatitas redondas horneadas), creando un plato principal reconfortante, elegante y diferente.
Beneficios: El uso de la naranja no es solo por sabor; la vitamina C de los cítricos ayuda enormemente a nuestro cuerpo a absorber el hierro que nos proporciona la carne roja y de cerdo, haciendo de esta receta una opción muy nutritiva.