A menudo vemos «calamar» en los menús, pero pocas veces nos paramos a apreciar la diferencia de un auténtico Calamar de Potera. El término «de potera» no se refiere a la especie, sino a la forma artesanal y sostenible en la que se pesca: utilizando un anzuelo especial (la potera) y pescándolos uno a uno, al amanecer o atardecer.

Sabor y Textura Insuperables
Al no ser arrastrados por redes masivas, estos calamares no sufren daños, no se llenan de arena y, sobre todo, no sueltan tinta por estrés. Esto se traduce en una textura increíblemente tierna, carnosa y un dulzor natural que no tiene parangón.
En Restaurante Recaredo lo preparamos a la plancha para respetar al máximo su sabor, y lo acompañamos de un espectacular guiso de pochas con verduras bañado en un intenso caldo de gambas. Un mar y montaña que abraza el paladar, uniendo la suavidad de las legumbres con el sabor a mar puro.
Dato Curioso: La temporada del calamar de potera suele arrancar a finales de verano y se alarga en otoño, siendo el momento perfecto para disfrutar de esta joya.